Escultura en piedra anclada en la entrada de un cementerio
El descanso, el silencio, la reflexión, llaman a la profundidad.
Volviendo al polvo que éramos, el Espíritu irá a quien se lo dio. (Eclo. 11, 7)
Escultura en piedra anclada en la entrada de un cementerio
El descanso, el silencio, la reflexión, llaman a la profundidad.
Volviendo al polvo que éramos, el Espíritu irá a quien se lo dio. (Eclo. 11, 7)